El AGUA, FUTURISMO EN EL PRESENTE

Germán Rodríguez C.
Equipo Técnico
Confederación Campesina Ranquil

DATOS IMPORTANTES A CONSIDERAR:

1.- Que 1.400 millones de seres humanos hoy no tienen acceso directo al agua.

2.- Que otros 1.000 millones sólo pueden obtener agua de muy mala calidad, es decir, insalubre y contaminada.

3.- Que el consumo de agua insalubre, es decir no potabilizada; mata cada día en el planeta a 30.000 personas.

4.- Que el 97,5% del agua disponible en el planeta es salada.

5.- Que el 2,5% restante está en proceso de pérdida de calidad y de cantidad disponible debido al consumo excesivo y a la contaminación.

6.- Que al año 2.025 el planeta tendrá alrededor de 8 mil millones de habitantes, de los cuales el 60% vivirá en las ciudades.

7.- Que a esa misma fecha; 3 mil millones de personas tendrán menos de 1.700 metros cúbicos de agua por año, que es la cantidad de agua mínima disponible por persona o es el umbral de alerta según las Organización de Naciones Unidas.

8.- Que la mitad de los ríos y lagos de Europa y de América del Norte están grave o severamente contaminados y que la situación en los países subdesarrollados no es mejor que la descrita en el punto anterior.

9.- Que América Latina, cuenta con la segunda reserva de agua dulce del planeta, pero 70 millones de personas que viven en Latinoamérica, no tienen acceso al agua potable.

10.- Que como último bastión de resistencia y freno a la ola privatizadora del recurso agua que se produce a nivel mundial, se puede decir que aún el 95% de los servicios del aguas y de saneamiento en el mundo, esta en manos de empresas públicas, esto gracias a la oposición de millones de personas a que se privatice este estratégico servicio. Pero, en algunos países como Inglaterra, el país de Gales y (“adivinen” cual), Chile; por supuesto, han privatizado totalmente el servicio, y lo más terrible que en nuestro país, la mayor parte del agua fue entregada a una transnacional española.

¿QUÉ PASA HOY CON EL AGUA?

Puede el planeta sobrellevar una tragedia como la falta de agua potable, ya que este es un elemento vital e indispensable para la vida humana, evidentemente que no , porque todo indica que por mucho que se haga para detener al modelo económico capitalista depredador a nivel planetario, que todo “lo compra y lo vende”, donde el bienestar común sólo esta reducido a una frase, y únicamente los que pueden o podrán “comprar” los servicios son y serán los que tienen o tendrán el poder del dinero podrán tener el gran privilegio de consumir este preciado bien.

Según el panorama que hoy se visualiza y las proyecciones de mediano y largo plazo, todo indica que la propiedad de el agua se seguirá concentrando en muy pocas manos, y como hoy sucede con el petróleo, en un futuro próximo el agua será motivo de grandes disputas y conflictos; tanto entre poderosos (países imperialistas y sus empresas monstruosas de carácter transnacionales), como en los países pobres y subdesarrollados, que paradojalmente son los que en la mayoría de los casos poseen las reservas de agua más grandes a nivel planetario, como es el caso de Brasil, por poseer la Cuenca del Amazonas, o de Chile y Argentina por tener a lo largo de la extensa Cordillera de Los Andes inmensos reservas de agua en los glaciares que allí existen o en los hielos patagónicos y antárticos.

Cómo se podría evitar este desastre para el planeta y esta amenaza para la humanidad.

Primero, con un ataque a fondo al modelo económico por parte de la mayoría de la humanidad, para frenar la locura y el desenfreno de la explotación y el uso irracional del agua, mediante la defensa del recurso agua y la conciencia social y política de que es un derecho legítimo de los pueblos a poseer este elemento vital para su existencia y desarrollo.

Segundo, que existan nuevos organismos reguladores a nivel nacional e internacional, porque los hasta ahora los existente han dejado de manifiesto que son incapaces de detener este desastre o en algunos casos se desentienden o están coludidos con las políticas y los que se lucran con las ganancias de este gran negocio.

En Chile, el agua ya no es un bien común y de uso público; desde que se abrió la posibilidad de privatizarla, primero bajo dictadura, pero con mayor fuerza durante los gobiernos de la Concertación.

Por lo tanto, el agua se tranza en el mercado como cualquier otra mercancía. Es más el agua potable que consumimos, la “compramos” a empresas privadas y especialmente transnacionales, salvo escasas excepciones, como la Municipalidad de Maipú en la Región Metropolitana , que aún posee agua propia.

En el resto de las regiones, se dio paso libre a las transnacionales para que se apropiaran de este patrimonio nacional, como es el caso de EMOS comprado por Aguas Andinas, o de ESSBIO en la VIII Región o de ESSAN en la VI Región.

EL AGUA EN LA AGRICULTURA Y LA INDUSTRIA DE TRANSFORMACIÓN Y DE EXTRACCIÓN:

El 70% de agua dulce disponible en el planeta se usa para riego agrícola. Otro 10% se utiliza en la industria y para el consumo doméstico y el 20% restante se ocupa para generar electricidad, para la navegación y para el entretenimiento.

En Chile existe el Código de Aguas, que regula las formas de uso, tenencia y propiedad de los derechos de aguas, por lo tanto, cualquier cambio a favor del país y fundamentalmente de los campesinos y habitantes rurales pasa por cambiar y no reformar solamente este código.

Pero la pequeña agricultura no se ve favorecida con las disposiciones de este código se debe catastrar en qué manos esta el agua, que exista una política más audaz para favorecer a este sector para acceder y asegurar el uso de el agua para los campesinos y no sólo el subsidio al riego, al cual muchos pequeños productores quedan fuera por no cumplir a cabalidad todos los requisitos.

La industria minera es una de las que más recursos hídricos ocupa, como las mineras en la I y II Regiones, pero también la industria de los alimentos es una que más agua ocupa. Sólo un ejemplo, para producir un litro de coca cola se necesitan nueve litros de agua potable, cuánta agua necesitan otros procesos de producción como la crianza y el faenamiento de pollos y cerdos o de conservas. De seguro no lo sabemos.

Nota: Los datos fueron tomados de la

Publicación de Le Monde Diplomatique,

“El Agua y el Futuro del Mundo”.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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