OTRO MUNDO ES POSIBLE
 
 

RANQUIL

La historia de la lucha por la Tierra, la Resistencia y la Masacre

 
 

La región de La Araucanía como zona de  características propias, cobija el inicio del “DESPERTAR SOCIAL DEL CAMPESINO CHILENO ”, pero con la particular integración de elementos socio – políticos – culturales de la región, arraigados a ella por una historia común, cuyas raíces están en la irrupción del pueblo mapuche; en el encuentro violento y brutal con los españoles, en la Guerra de Arauco, que fue una guerra a muerte en la colonización y la ocupación de la araucanía y en la integración del pueblo mapuche a la nación chilena.

El despertar social de los campesinos que en el Valle de Lonquimay, en los fundos de Ranquil y Nitrito, encontró sus mártires, los trabajadores de la tierra, los campesinos – colonos, hombres y mujeres de las montañas, y obreros de los lavaderos de oro y del Túnel Las Raíces, que veían en una pequeña parcela la estabilidad económica de sus familias.

Desde los primeros tipos de trabajadores en el campo chileno hasta la masacre de Ranquil, los hacendados presentaron siempre una resistencia a  la organización campesina, es decir, así ha sucedido desde las primeras haciendas coloniales hasta 1934.

Al inquilino apegado a la tierra, se agrega un tipo de trabajador del campo nuevo para la época, el trabajador libre de la ciudad de la ciudad, de las aldeas e incluso de centros mineros, cuando el período de siembra o de cosecha en el campo, les permitían mejorar sus ingresos.

 
 
 
 

El valle de Lonquimay no estuvo ajeno a este tipo de trabajador  agrícola, aunque es de mayor proporción que en el valle central. La vida del inquilino, declarado con igualdad de derechos políticos y reconocidos como chilenos, no podía ganar otro salario que no sea el que le paga la hacienda, no podía trabajar para otros en su tiempo libre, al igual que su grupo familiar. Tampoco podía vender o comprar, dentro o fuera de la propiedad, sólo tenía la libertad de  gastar su dinero donde el quisiera, en los hechos no podía hacerlo porque estaba obligado a comprar en la pulpería.

La influencia de los obreros de la construcción del Túnel Las Raíces:

 
 

A la construcción de la obra del Túnel Las Raíces, en la  Cordillera de Los Andes de la Región de la Araucanía, llegaron a trabajar unos 1.000 obreros, los que laboraban en condiciones deplorables, con bajos salarios, despidos masivos y sin justificación, ocurrieron muchos accidentes graves, no había dispensario (hospital o clínica) capaz de dar asistencia médica en la zona, entonces, por los atropellos y abusos cometidos con estos obreros se generó en ellos un germen de rebeldía y odio contra los patrones que se reflejó posteriormente en la masacre de Ranquil.   

El Sindicato Agrícola de Lonquimay, que existía “de hecho” desde 1929, fue formado y presidido por Juan Segundo Leiva Tapia con la ayuda de un obrero de Lota, de apellido Alarcón, Sus socios eran inquilinos de los fundos y pequeños propietarios de Nitrito, Lolco y Lonquimay.

Por la ilegalidad del Partido Comunista, Leiva Tapia deja la presidencia del sindicato y es reemplazado por Manuel Astroza, quien le da una orientación más apegada a los patrones, lo que produce un quiebre al interior de la organización de los campesinos y colonos.

 
 

El  origen del conflicto y matanza de Ranquil se remonta al año 1881, fecha en que Chile y Argentina fijan el  límite que permitió incorporar al territorio nacional el Valle de Lonquimay, porque este inmenso y bello paraje cordillerano pehuenche, campesino, forestal y ganadero se ubica al este de la Cordillera de Los Andes, al nororiente de Temuco.

El Decreto Nº 1871, del entonces Ministerio de Fomento, señalaba que existían 139.162 hectáreas en el Alto Bío Bío, la mayoría de ellas en “propiedad” de grandes terratenientes como Tupper, los colonos ocupaban unas 4.000 hectáreas en tierras fiscales, que al poco tiempo estaban envueltos en el conflicto por las tierras porque los latifundistas reclamaban derechos sobre ellas.

Elías Lamerte se refiere a los sucesos de Ranquil como una acción “espontánea, no preparada, un estallido de cólera, de campesinos esquilmados durante siglos y quienes se les estaba terminando de quitar sus pobres y escasas tierras”.

Sin sus casas, el frío y el hambre, impulsó a la actitud casi irracional de asaltar las pulperías. Este asalto, no es realizado por grandes masas de campesinos, sino, por grupos de familias: los Carter, los Sagrados, los Valenzuela, los Ortiz.

 
 

Las fuerzas represivas procedieron a reducir a los campesinos, que desconocían las tácticas policiales militares, fueron atrapados entre dos fuegos, con fuerzas a cargo de comandante Délano; las que avanzaron por avanzaron por ambos lados del Río Bío Bío. Se produjeron algunos encuentros menores como en Nitrito, pero el de mayor significación es el que se produce en el Puente Ranquil. Aquí, el 2 de julio de 1934, unos 200 campesinos, habían decidido impedir el paso del puente, para defenderse de los lanzamientos.

Ismael Carter, uno de los sobrevivientes de la masacre, relata en su testimonio a la Revista Ramona “me dirigí en línea recta hacia ellos, blandiendo el garrote. A medio camino, cuando estaba a menos de 50 metros recibí un golpe terrible en el pecho,  luego semi - inconciente sentí dolores en distintas partes. Había recibido 5 balazos”.

La organización campesina que recoge la historia de Ranquil y se hace cargo de ella:

Pasaron 34 años después de la masacre de Ranquil, fueron mas de tres décadas de incesante lucha de los campesinos contra el poder de los latifundistas y del Estado chileno, para que en parte hubiera grados de justicia y respeto de sus derechos, fueron los tiempos

 
 

de inicio de la Reforma Agraria en Chile,  acompañada a ésta; promulgó la Ley de Sindicalización Campesina en el año 1968, que permitió la creación y fundación de la Confederación Campesina e Indígena Ranquil.

La histórica Confederación Campesina e Indígena Ranquil, entre los años 1969 y el 11 de septiembre de 1973 jugó un papel preponderante en el avance de la participación de los campesinos en su contribución al desarrollo económico del país y su aporte político y cultural a nuestra sociedad. Alcanzó a tener alrededor de 180.000 afiliados, con la estructura federaciones provinciales y principalmente de los sindicatos comunales y los delegados de predios. Participó activamente como organización campesina e indígena en la Batalla de la Producción en el Gobierno Popular del compañero presidente Salvador Allende, colaboró, participó y ayudó intensamente a profundizar el Proceso de Reforma Agraria, en la expropiación de fundos mal explotados y tierras improductivas del latifundio de carácter feudal.

 
 
 
 

La educación y la capacitación de sus dirigentes y de sus socios fue unos de sus grandes pilares de sostenimientos ideológicos y de conducción política, con el funcionamiento de sus escuelas sindicales a lo largo de casi todo el país.

Pero, como todos conocemos, cayó la noche negra sobre Chile, la reacción política y el imperialismo norteamericano que desde los años 60 venían conspirando, arrebataron las esperanzas y la construcción popular y democrática del pueblo.

El golpe fascista y posterior larga dictadura pinochetista arrestó, encarceló, persiguió, torturó, mató y asesinó, hicieron desaparecer y exilió despiadadamente a socios y dirigente, hombres y mujeres, de nuestra histórica Confederación Ranquil.

Son miles,  los que con sus vidas nos enseñan que la lucha no ha sido en vano, a pesar de todo, a pesar del manto de olvido que se pretende poner en casi toda la sociedad, especialmente en las nuevas generaciones,. Pero,  decimos, somos y seremos miles los que seguiremos las sendas de los que soñaron con un Chile justo, solidario y donde los campesinos y los trabajadores son los actores de construcción social y política.

 Las proyecciones de la Confederación Nacional Campesina y del Agro Ranquil:

Durante los primeros años de la dictadura de una u otra forma hubo resistencia al fascismo de las fuerzas sociales y políticas que con su luchan combatían las atrocidades y barbaridades cometidas.

Los campesinos y asalariados agrícolas, no estuvieron ajenos a este proceso de lucha antifascista, por eso en mayo del año 1981, se funda la Confederación Campesina “El Surco”, continuadora histórica del la Ranquil, con objetivos claros de lucha social y política contra la dictadura y en defensa de de los campesinos y de los trabajadores del campo.

Este nombre, igualmente simbólico para la tierra y para los campesinos, “El Surco”, nos identificó alrededor de 22 años, es decir, casi toda la década del 80 de plena dictadura y parte del período “pseudo” democracia.

En agosto del 2003, se resuelve volver a tener el nombre histórico de RANQUIL, lo que hoy nos pone en el compromiso político y la responsabilidad ante nuestra histórica del hacernos cargo del valioso, combativo y revolucionario legado de Ranquil.

Las proyecciones son crecer en afiliados del sector de asalariados agrícolas, nuestra  meta para próximo Congreso de la CUT es tener 10.000 socios.

Aspiramos a tener presencia en todos los ámbitos de la vida política y social del país, especialmente en el movimiento campesino, tenemos la inmejorable posibilidad de hacerlo en estos  3 años, no tenemos ataduras políticas con nada ni con nadie que profese lo se adscriba a ideología del modelo económico neoliberal.

Nuestra apuesta política y social es fundamentalmente es trabajar y organizar a los campesinos sin tierras, educar y fomentar la participación de los jóvenes y de las mujeres rurales en nuestra organización.

Tenemos que optar por el uso del uso racional y óptimo de los recursos materiales, como nuestra sede en Santiago y de instrumentos y equipos de reciente adquisición, respecto de nuestros recursos financieros necesitamos su multiplicación y crecimiento por la alta demanda que impone el trabajo que estamos desarrollando.

La gran fortaleza de nuestra organización campesina, rural, en parte mapuche radica en las personas, en sus socios y socias, en sus cuadros políticos de conducción para llevar a cabo la gran misión de emular, siquiera en parte, en el nuevo, actual y futuro contexto histórico lo que fue la Confederación Campesina e Indígena Ranquil.

Germán Rodríguez Campos
Equipo Técnico
Confederación Ranquil

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   
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