Entre los días 4 y 6 de marzo de 2026 se desarrolló en la ciudad de Santiago el Congreso Internacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), instancia que tuvo como eje central el debate en torno a la negociación ramal y los desafíos actuales del movimiento sindical a nivel nacional e internacional. La actividad se llevó a cabo en la sede de la CUT, ubicada en Alameda 1346, y congregó a una amplia diversidad de dirigentes y dirigentas del mundo del trabajo.
En representación de la Confederación participaron su presidente, Osvaldo Zúñiga, y el socio Luis Catrileo, quienes formaron parte activa de las jornadas de discusión, intercambio de experiencias y análisis político-sindical. La participación de la Confederación se enmarcó en el interés de fortalecer la articulación con otros actores del mundo laboral y aportar a la construcción de propuestas que impulsen mayores derechos para las y los trabajadores.
El congreso contó con exposiciones de dirigentes sindicales provenientes de España, Colombia, Uruguay, Argentina y Perú, quienes compartieron diagnósticos sobre la situación económica y laboral en sus respectivos países, así como experiencias concretas de organización y negociación colectiva. Junto a ellos, dirigentes de la CUT Chile presentaron el contexto nacional, abordando las principales tensiones, avances y desafíos del sindicalismo en el país.
Asimismo, participaron representantes de sindicatos y gremios del sector público de distintas regiones de Chile, lo que permitió enriquecer el debate con una mirada territorial y multisectorial. Esta diversidad de actores consolidó el congreso como un espacio amplio de reflexión y construcción colectiva en torno al futuro del trabajo.
Durante los tres días de actividades, los temas centrales incluyeron la negociación multinivel con especial énfasis en la negociación ramal como herramienta para equilibrar las relaciones laborales, la situación económica internacional y su impacto en las condiciones de empleo, así como las proyecciones del movimiento de trabajadores y trabajadoras frente a los cambios productivos y políticos en curso.
Otro de los aspectos relevantes abordados fue la necesidad de fortalecer el diálogo tripartito entre trabajadores, empleadores y el Estado, junto con la promoción del trabajo decente como principio fundamental. En este sentido, se destacó la importancia de los lineamientos impulsados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), especialmente en materia de derechos laborales, protección social y libertad sindical.
La participación en este congreso permitió a la Confederación no solo intercambiar experiencias con organizaciones hermanas de América Latina y Europa, sino también reafirmar su compromiso con la defensa de los derechos laborales y la necesidad de avanzar hacia modelos de negociación colectiva más justos, inclusivos y efectivos.
Finalmente, la instancia se valoró como un paso significativo en el fortalecimiento de la unidad del movimiento sindical, proyectando la importancia de continuar impulsando espacios de encuentro, formación y articulación que permitan enfrentar de mejor manera los desafíos del mundo del trabajo en Chile y en la región.
